Soledad

CamaVacia

Afortunada Soledad que en su cama duermes cada día,
sintiendo cada suspiro en cada sueño que se esfuma.
Velando su insomne noche, de su alma eres testigo.
Tantas veces te ha abrazado en tantas frías noches.
Y tú me traes en tu piel el tacto de la suya, sin saberlo
la traes a mi lado en cada sueño que termina en cada suspiro que me robas.
¡Qué fría es tu piel, amiga mía, qué frío me traes cada noche!
Me encoges el corazón cuando me tocas porque sé
que en esta misma oscuridad que envuelve el mundo,
a pesar de tantos sueños arrancados cuando mi piel era la suya,
sólo en tí nos encontramos. Cada noche, en cada sueño.

 

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