Queda menos

Peor

Tal vez no venga a cuento, pero no hay nada más solitario que un instrumento musical abandonado y, ni yo arreglo coches, ni tú haces croquetas. Yo sé lo que es la oscuridad porque me he pasado la vida en ella. Ya verás, la vida es un fracaso espléndido… Y si te dicen: “te querré siempre”, confórmate con que te quieran los próximos cinco minutos. Lo reconozco, es mágico, es hasta poético, pero cuando no queda nada de ti, cuando todo lo que ansías es un cuerpo de mujer… Las caricias no son suficientes, ni los susurros. Desearía que te sintieras a gusto en el mundo, pero… ¡es tan incierto el futuro y tan jodido el presente! Casi estaría más a favor del suicidio; dejen salir antes de entrar, como en los ascensores. No me gusta la gente normal, lo reconozco, pero también hay gente extraordinaria. Gente que merece la pena. Es por eso que estás aquí. Porque no sé amar de otra manera, porque todo lo que soy ya lo eres tú. Porque la oscuridad, tal vez, deje de ser tan oscura gracias a ti; porque, un día, sabrás sonreírme y decirme que estaba equivocado, que sí merecía la pena.

Aún no te conozco pero ya sé todo sobre tí. Sé tu nombre y adivino tu rostro. Siento el roce de tus dedos, casi soy capaz de ver tus manos agarrando fuerte las mías. No temas, que la luna nos protege y, si no, siempre la tendremos a ella para que nos defienda, ¿a que es genial? Lo sé. No te impacientes, que ya queda menos.

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